Hechizo Marino

Mirada perdida hacia el mar,
el horizonte está despejado.
La mente empieza a viajar,
el mar brilla tranquilo.

Es tiempo de serenidad,
el cielo es azul intenso,
es momento para lo eterno 
que ahuyenta mi tormento

Sea cielo, mar o arena,
no sé dónde detener la mirada.
Sensación placentera,
quimera deseada.

LCR


 

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Verano

Se siente tu presencia en los parques y jardines,
las fuentes y plazas codiciadas están.  
 Las grandes ciudades se quedan vacías,
 los pueblos, la costa son los protagonistas.

Se busca el frescor en el río,
aunque hay otros que prefieren la piscina.
El niño pide un helado, el animal busca la sombra.
Al llegar la noche la compañía espera.

Las sillas se multiplican en la plaza,
los niños corretean por doquier,
sin tareas ni preocupaciones,
pues son problemas de los mayores.
 
Desgraciadamente todo llega su fin, 
el colegio ya está aquí,
y entre colores y lluvia,
 la siguiente estación ya está ahí

LCR




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Lazarus

Era la primera vez en mucho tiempo que no amanecía nublado, el sol empezaba a alzarse sobre el bosque y los pájaros comenzaban a entonar las primeras melodías. La brisa, a primera hora de la mañana, era fresca, llevando consigo un olor a hierba muy agradable. Por el cielo surcaban algunas nubes que viajaban perdidas como zepelines de algodón blanco. Lazarus contemplaba este espectáculo desde la ventana de la cocina mientras apuraba luna taza de café. —Va a hacer una mañana espléndida— dijo. Tenía la mochila con todo preparado al lado de la puerta, se la puso al hombro y cogió el bastón. Estaba preparado para una larga caminata. Se paró en el umbral e inspiró llenando de aire limpio sus pulmones. — Estoy listo — dijo en voz alta, esbozando una sonrisa. 

Comenzó a caminar sin pensar en las huellas que dejaba atrás. Una suave brisa le iba obsequiado con los olores procedentes del bosque; el cantar de los pájaros se mezclaba con el mecer de los árboles y poco a poco el bosque iba haciendo acto de presencia. En la linde, Lazarus decidió tomar un descanso, pues el lugar donde quería ir se tornaba lejano y no le apetecía poner en jaque sus fuerzas tan pronto. Un sin fin de colores armonizaban el horizonte, el verde intenso salpicado por las flores silvestres se fundía con el azul claro del cielo en la lejanía, miles de pensamientos desfilaban por su cabeza y cuando se sintió listo para continuar se puso en pie y reanudó la marcha. Los rayos del sol se colaban tímidamente entre las copas de los árboles, los ratones de campo correteaban por los troncos colándose por los huecos que dejaba la corteza y el cantar de los pájaros fue sustituido por el sonido lejano del río. 

Tras una hora de viaje, donde el camino en ocasiones se tornaba esquivo y las raíces dificultaban el paso, río arriba, se encontraba un viejo barco. Qué hacía en el corazón del bosque era un misterio que no le importaba lo más mínimo, pero lo que si le preocupa era su aspecto actual, ya que a causa del paso del tiempo y el abandono, se encontraba en mal estado. Lazarus deseaba restaurarlo y navegar con él, pero el caudal no era el de antaño, y remolcarlo por el bosque era tarea prácticamente imposible. 

No era la primera vez visitaba aquel lugar, desde que lo descubrió hace dos primaveras, se acercaba sobre todo a hacer pequeñas labores de mantenimiento. Con gran tristeza se daba cuenta que a pesar de sus esfuerzos no conseguía frenar, el progresivo deterioro la embarcación. Siempre en aquel remanso de paz de gustaba imaginar que intrépidas aventuras había vivido aquel barco y quien era su tripulación. A menudo se veía como capitán abordo de aquel barco, surcando los océanos y acometiendo grandes empresas. 

Ya de vuelta a la realidad en el calor del hogar, Lazarus comprendido que eso no pasaría. No viviría aventuras, no saldría de aquel lugar, estaba condenado a vivir ahí. Lo que había empezado como una mañana esplendida, se había convertido en un día gris. 



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Alma Sin Cobijo

María se encontraba sola sentada en el muelle, la brisa marina jugaba con su dorado cabello, mientras sentía que su vida se desmoronaba. Contemplaba sus días en busca de algun suceso que le permitiera alegrarse y dar sentido a su estancia en aquel pueblo de pescadores. Mientras su mirada estaba posada sobre el horizonte, soñaba con ilusiones que le permitieran evadirse de la realidad. <<No quiero ser un pez más en el agua>> Pensó. El gran sueño de María era tener su propia linea de bisutería, ser recordada, y ese lugar no era el sitio propicio para ello. Se alejo del mar para adentrarse en la realidad. Se sumergió en la incertidumbre del día a día. Mientras exploraba cada rincón, buscando unas alas para volar y perderse entre las nubes.






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Amor Prohibido

Llega la noche
y la angustia me asalta.
Deseo besarte, 
y el miedo me acecha. 
Cierro los ojos
y no estás .

Miro por la ventana
y es otro día gris.
Ocupas mi pensamiento
y el miedo sigue ahí.
Miedo de hacerte daño
o de hacérmelo a mí.

Anhelo tus besos,
sin ellos no se vivir.
Anhelo tu cabello,
sin su olor no puedo dormir.
Anhelo tu sornisa
que alegría es para mí.

¿Me estaré volviendo loco?
Pues el amor está prohibido para mí.

LCR



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Tres preguntas

Cuando me siento delante de una hoja en blanco con intención de escribir, a menudo me pregunto ¿Por qué escribo?¿Para qué escribo? Y ¿Para quien escribo? Creo que cualquier empresa que el ser humano emprende, tiene un fin y un sentido; que nunca hacemos algo “porque sí” por muy descabellado que pueda parecer. Por eso mismo hoy me he permitido el lujo de contestar a estas tres preguntas.

¿Por qué escribo?

Escribo porque siempre me ha ayudado a expresarme. Precisamente este blog nace de la necesidad de tener un rincón propio en el cual poder plasmar y compartir mis pensamientos e historias. Posiblemente puede que no sean interesantes, o si, pero así quedan reflejadas por si a alguien en el futuro las encuentra de pura casualidad.

¿Para qué escribo?

Como dije en la introducción, siempre hay una meta cuándo se empieza un proyecto. Así que  vamos a hacer una pequeña introspección para buscar el sentido a todo esto a través de dos razones principales:

La primera es que escribo para que queden guardados mis escritos, así con el tiempo releer todo esto y observar una evolución, para recordar cosas que con el tiempo caen en el olvido. Es cierto que alguna vez, me he puesto a repasar alguna de las primeras entradas publicadas y me he encontrado con pequeños recuerdos de épocas pasadas.

La segunda tiene que ver con la necesidad vital de trascender; y es que todos llegamos a un punto de nuestras vidas en el que queremos dejar huella, ser recordados. Hay mil y una maneras de trascender, pero yo elegí hacerlo a través de la escritura.
 
¿Para quién escribo?

Después de todo lo contestado en las preguntas anteriores creo que la respuesta es obvia y, como en el caso anterior, tiene dos puntos principales:

Por una parte escribo para mí, para que mis reflexiones me sirvan en un futuro, como espejo en el que poder contemplarme. Dicen que quien olvida su pasado está condenado a repetirlo, así que puesto que aquí están plasmados mis éxitos y mis fracasos, creo que será un buen referente por si llegan tiempos de “desorientación vital”.

Y claro, también escribo para vosotros, para entreteneros, para serviros de utilidad y para compartir lo que vivo. Es cierto que blogs como éste hay muchos, pero salir a la calle y observar, empaparme de vivencias, historias,... Que nos rodean y contarlas por aquí, es una experiencia enriquecedora.

Por lo tanto este blog depende de dos cosas: de vosotros y de mí. Ya que sin lector no hay escritor.


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Cantos De Batalla

Habían matado un ternero, 
que lo ofrecían al pueblo.
Un soldado asustado
condenó al compañero…
 
Nos lanzamos a la batalla,
la locura era nuestra bandera.
armadura suficiente, 
para tan alocada empresa.
 
La multitud nos acechaba,
el apoyo nos era esquivo.
De nada servían las estrategias 
de lo fiero y del sigilo.
 
Desamparados y sin refuerzos
ante la carga del indígena,
Deducimos con inteligencia
Que era mejor ser suicida.
 
La contienda era cruenta,
el resultado incierto.
Con el sonar de los cuernos 
llegaron los refuerzos. 

LCR





 
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