El ritmo que el mundo mantiene
nos asfixia y nos envuelve,
en su atmósfera nos devora,
mientras el tiempo se agota.
Vivimos siempre corriendo,
espoleados por el luego,
nos asfixia y nos envuelve,
en su atmósfera nos devora,
mientras el tiempo se agota.
Vivimos siempre corriendo,
espoleados por el luego,
el mañana nos atrapa
y el presente se nos escapa.
La naturaleza es un recuerdo,
la inmediatez una realidad.
Olvidados quedan esos días,
La naturaleza es un recuerdo,
la inmediatez una realidad.
Olvidados quedan esos días,
donde se podía parar.
LCR
